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Tomás R. Villasante

Cabe diferenciar entre movimientos sociales, e incluso parece mejor hacer un mapa de los mismos en cada situación, para establecer mejor las distinciones que sus definiciones. La idea es presentar unos mapas de "conjuntos de acción" que parece algo mas preciso, para saber donde se puede situar un profesional de las ciencias sociales respecto a los grupos y movilizaciones de cada tiempo y lugar. Así no se trata sólo de analizar los movimientos, ni de sólo estar comprometidos con ellos, ni siquiera desde un colectivo "sin espejos", no un militante más, o sólo a partir de movilizaciones, sino a partir de cualquier situación de vida cotidiana.

La cuestión es presentar un "estilo transductor", algo más que traductor, que deducción o inducción, co-constructor de "analizadores". Es decir, poder construir "reflexividad de segundo grado" con los movimientos sociales en talleres de "devoluciones creativas", a partir de sus propias iniciativas. Para ello presentar varios "tetralemas" o usar el método "transcend" que puedan dar origen a auto-diagnosticos participativos, ideas fuerza integrales, a coordinaciones en red, etc. Y que se pueda ir construyendo el camino de las democracias participativas con "grupos motores" de acción y conocimiento. Procesos por tanto instituyentes donde los profesionales podemos ser una pieza importante de la construcción de lo común, pero más por una metodología "cuidadosa" y "transductiva", que por aportar recetas o soluciones académicas prefijadas.