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Ángel Calle

Más allá de la conformación de nuevas gramáticas de democracia, los movimientos sociales pueden ser vistos como laboratorios que expresan nuevas relaciones sociales, nuevas formas de vida. Este argumento cobra relevancia en el análisis de los fenómenos contemporáneos de acción colectiva. En particular, la agroecología es una filosofía de acción que encaja y nutre culturas políticas de entender y construir el mundo; incluso de protestar, si nos atenemos a las manifestaciones más mediáticas de los nuevos movimientos globales.

Desde un saber-qué, práctico, el análisis de iniciativas agroecológicas nos puede servir a quienes hacemos investigación para:

  • Entender qué significa hablar de epistemologías complejas, ciencia con la gente o transdisciplinaridad
  • Desarrollar nuevas prácticas y miradas centradas en la satisfacción de necesidades básicas: materiales, expresivas, afectivas y de relación con la naturaleza
  • Ser consciente de las posibilidades y de los límites que imponen estructuras de poder donde generamos información, no necesariamente conocimiento, como la academia